Despertar no es fácil. Despertar lleno de energía aún menos. Si eres de los que les cuesta muchísimo trabajo y se tardan como 4 horas en empezar a funcionar, te dejamos varias técnicas para que empieces tus mañanas con mucha energía. Y de paso el primer consejo: combate todas las ganas de ponerle snooze a la alarma, esto solo empeora la situación.
Cómo empezar tus mañanas con mucha energía sin decir “but first, coffee”
Despertarse no es fácil, pero definitivamente hay varias cosas que podemos hacer al respecto. Desde no tomar café a primera hora hasta empezar el día con un poco de movimiento, te explicamos todo lo que puedes hacer para empezar tus días con más energía.
1. Baño frío (frío, frío, frío)
Bañarte con agua fría tiene muchos beneficios: mejora la circulación de la sangre y oxigena las células del cuerpo, relaja y repara los músculos mientras reduce el dolor post ejercicio, deja tu piel luminosa y TE DESPIERTA. Al principio se siente horrible, pero conforme te vas acostumbrando a las nuevas temperaturas lo empiezas a disfrutar.
2. Saludo al sol
Si ya hay luz cuando te despiertas, sal a tu balcón o jardín para respirar aire fresco y dejar que los rayos del sol te despierten. Así es, la luz del sol tiene la capacidad de despertar a tu cuerpo naturalmente. También puedes aprovechar para hacer yoga o meditar; otras dos increíbles formas para empezar tu día con energía y paz mental.
3. Toma agua
Mientras dormimos nos deshidratamos muchísimo y un síntoma de la deshidratación es la fatiga. Cuando te despiertes, antes de pasar media hora en IG, tómate un par de vasos de agua para contrarrestar la deshidratación y sus síntomas. Si prefieres algo con sabor, puedes hacerte un jugo de apio o un té de limón, lo importante es que no tenga azúcar para evitar que los niveles de azúcar en sangre se eleven abruptamente y consecuentemente el sugar crash.
4. Evita el café y el té
Que lo primero que tomes no sea algo súper cargado de cafeína. Sí, seguro te va a despertar en cuestión de segundos y seguro es lo que sientes que tu cuerpo te está pidiendo, pero es mejor esperar un poco. ¿Por qué? Porque después viene el caffeine crash que te va a hacer sentir más cansado y te va a hacer correr por más café. Este círculo vicioso solo va a alterar tu sueño. Recuerda que lo ideal es que dejes de consumir cafeína entre 6 y 8 horas antes de que te vayas a dormir.
5. Muévete, muévete, muévete
No tienes que salir a correr 5 kilómetros, pero empezar tus mañanas con algo de movimiento hace maravillas por tus niveles de energía. Entre el boost de serotonina y el aumento del ritmo cardiaco te vas a sentir despierto y feliz.
6. O al menos respira
Está bien si no se te antoja hacer nada de lo anterior, despertar es difícil. Una buena forma de energizarte sin sentir que estás haciendo un esfuerzo es a través de respiraciones. Siéntate en tu cama (o donde prefieras) y realiza ejercicios de respiración o una meditación guiada para darle energía a tu cuerpo.

