Cada temporada, la moda nos invita a explorar nuevas siluetas, experimentar con proporciones y reconsiderar lo que tenemos en el closet. Pero mientras las tendencias evolucionan, hay algo que parece quedarse exactamente en el mismo lugar: los cuerpos que vemos sobre las pasarelas.
La moda sigue sin representar todos los cuerpos (y las cifras lo confirman)
Las pasarelas siguen apostando por un solo tipo de cuerpo, y aunque la industria lleva años hablando de inclusión, la diversidad continúa siendo una de sus grandes deudas.
De acuerdo con el último Size Inclusivity Report de Vogue Business, que analizó 9,283 looks de 219 desfiles y presentaciones en Nueva York, Londres, Milán y París, el 97.5% correspondió a modelos de tallas pequeñas. Apenas el 2% se presentó en modelos de tallas intermedias y el 0.5% en modelos de tallas grandes.
En otras palabras, solo 2.5 de cada 100 looks representaron cuerpos fuera de las tallas convencionales de pasarela.
La diversidad no debería ser una tendencia pasajera
Lo más preocupante es que no estamos hablando de un problema nuevo. Durante años, las marcas han incorporado discursos de inclusión y aceptación corporal a sus campañas, pero esa misma diversidad rara vez consigue trasladarse a las pasarelas.

Aunque esta temporada registró una ligera mejoría de 0.2 puntos porcentuales respecto a la anterior, el avance sigue siendo mínimo. Y si lo comparamos con otoño-invierno 2025, cuando la representación de tallas intermedias y grandes alcanzaba el 5.1%, queda claro que la industria no necesariamente está avanzando en la dirección correcta.
Milán fue una de las capitales con menor diversidad, con un 99.5% de looks presentados en modelos de tallas pequeñas. Londres mostró mejores resultados, pero incluso ahí la representación continúa siendo limitada.

Por supuesto, existen excepciones. Firmas como Ester Manas y Chopova Lowena han demostrado que diseñar para diferentes cuerpos no significa sacrificar creatividad, identidad ni una propuesta estética definida.
¿De qué sirve hablar de inclusión si no podemos comprar la ropa?
La conversación tampoco debería terminar en el casting de un desfile. Porque incluir a una modelo de talla grande en la pasarela es importante, pero también lo es producir las prendas en diferentes tallas y hacerlas accesibles para quienes realmente quieren usarlas.

Y aunque las redes sociales han permitido que más personas cuestionen los estándares de belleza tradicionales, las grandes casas de moda siguen teniendo dificultades para reflejar esa diversidad en sus colecciones.
Quizá sea momento de dejar de celebrar cada aparición de un cuerpo diferente como si fuera un acontecimiento extraordinario. Después de todo, la inclusión no debería ser una tendencia que aparece y desaparece cada temporada, sino una parte natural de la moda.

Porque si la moda es para expresarnos, ¿por qué seguimos viendo una sola forma de hacerlo?
