Durante los últimos meses parecía que ningún color podía competir con el reinado del butter yellow. Pero el verano siempre guarda una sorpresa y, esta temporada, todo apunta hacia un nuevo protagonista: el aquamarine.
Olvídate del butter yellow: el aquamarine es el color que está conquistando el verano
El aquamarine está conquistando la moda, la belleza y el diseño. Descubre por qué este tono fresco será el protagonista del verano.
No es exactamente turquesa, tampoco azul cielo ni verde menta. Está justo en ese punto medio que recuerda al agua cristalina y que transmite una sensación de frescura inmediata.
Lo interesante es que no se trata de una tendencia nacida en un solo lugar. El aquamarine comenzó a ganar fuerza en las colecciones recientes de firmas de lujo y rápidamente encontró eco en el street style, donde vestidos fluidos, bolsos y accesorios en este tono empezaron a multiplicarse. Su atractivo está en que funciona como un color protagonista, pero al mismo tiempo resulta sorprendentemente fácil de combinar con blancos, cafés chocolate, negro o incluso rojo tomate.
Un color que ya salió del clóset
Como suele pasar con las tendencias que realmente despegan, el aquamarine pronto dejó de limitarse a la ropa.

En belleza, Charli XCX terminó de darle el sello de aprobación al aquamarine cuando apareció con una manicura en este tono, convirtiéndola en una de las referencias beauty del verano. Desde entonces, las uñas azul verdosas no han dejado de aparecer en redes sociales por su acabado fresco y luminoso. El maquillaje también comienza a recuperar sombras y delineados en esta gama, un guiño a la estética Y2K reinterpretada con un aire mucho más sofisticado.

La conversación también llegó al diseño. Lámparas, textiles, jarrones, cristalería e incluso pequeños objetos decorativos incorporan este color para aportar un aire relajado y mediterráneo sin caer en los neutros de siempre. Es un tono que refresca cualquier espacio sin dominarlo.

Quizá esa sea la razón por la que el aquamarine está funcionando tan bien: no responde únicamente a una tendencia de moda, sino a un deseo colectivo de ligereza, color y optimismo. Y cuando un mismo tono empieza a aparecer en el clóset, el neceser y la casa, normalmente significa que dejó de ser una simple obsesión de temporada para convertirse en el color del momento.


