La salida de Dario Vitale de Versace, efectiva el 12 de diciembre y anunciada apenas ayer, solo dos días después de que el Grupo Prada cerrara la compra de la marca de la medusa por 1.400 millones de dólares, confirmó que su llegada nunca encajó con la visión de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli. Aunque se comunicó como una decisión “mutua”, la salida súbita fue interpretada como una corrección tras el cambio de propietario.
¿Quién tomará Versace? Los rumores apuntan a Olivier Rousteing
El diseñador francés Olivier Rousteing, que estuvo al frente de Balmain por 14 años, podría ser el próximo director creativo de Versace.
El contexto financiero tampoco era favorable: mientras Miu Miu registraba uno de los mayores crecimientos del año, Versace sufrió una caída del 15% en ventas y su primera colección primavera/verano 2026 tuvo opiniones divididas. La ausencia de Donatella en el debut de Vitale inició la sospecha de una falta de afinidad y de no tener el perfil adecuado para liderar una marca en plena reconfiguración.

La inesperada salida inició el juego de las sillas musicales de directores creativos; Anthony Vaccarello de Saint Laurent y Pieter Mulier de Alaïa surgieron como candidatos por su relación con Donatella y Prada, pero enfrentan impedimentos de contrato con Kering y Richemont. El Grupo Prada busca a un director creativo consagrado, que sea capaz de reposicionar Versace sin interferir con Prada o Miu Miu.

Con estos requisitos bien claros, las opciones disminuyen y todo apunta a que Olivier Rousteing sería el mejor postor. Tras dejar Balmain en octubre, su estética coincide con la identidad Versace. Además, su capacidad para convertir desfiles en fenómenos culturales y su presencia digital como uno de los diseñadores más seguidos, lo posicionan como un candidato de impacto que podría construir el nuevo Versace.
Otros diseñadores como Kim Jones, que ahora está desempleado tras salir de Dior y Fendi, también suenan en las especulaciones, pero su perfil es más discreto (y menos Versace) comparado con Olivier Rousteing. Si algo es seguro, es que Versace ahora necesita alguien que pueda reafirmar una nueva estética que sea fiel a sus archivos e identidad, pero que se sienta actual y relevante. Y sobre todo, que venda.


