Lo que buscaba ser un homenaje, terminó en apropiación cultural. Los zapatos “Oaxaca Slip-On”, diseñados por Willy Chavarría con Adidas Originals, reinterpretan el tradicional huarache con una silueta slip-on de punta abierta y cuero tejido. Sin embargo, el uso del nombre “Oaxaca” sin consulta ni beneficio para las comunidades indígenas que crearon el diseño, desató una ola de críticas, especialmente porque serían fabricados en China.
Willy Chavarría se disculpa por los huaraches “Oaxaca” de Adidas
El diseñador estadounidense Willy Chavarría y Adidas se disculpan por la apropiación cultural de los huaraches Oaxaca Slip-On.
La controversia escaló cuando la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunció que “las grandes empresas con frecuencia toman productos, ideas y diseños de las comunidades indígenas” y anunció que su gobierno estudia acciones legales contra Adidas. La viceministra de Cultura, Marina Núñez, confirmó que la marca ya ha contactado a autoridades de Oaxaca para discutir la “restitución a las personas que fueron plagiadas”.

Por su parte, Willy Chavarría, diseñador estadounidense de origen mexicano (madre irlandesa-estadounidense y padre mexicano-estadounidense), ofreció disculpas formales: “Lamento profundamente que el zapato no se haya desarrollado en colaboración directa y significativa con la comunidad oaxaqueña… Sé que el amor no se da, se gana con acciones”. Reconoció que el nombre “Oaxaca” no es solo una palabra, sino “cultura viva, gente e historia” y que su intención original era celebrar “el poderoso espíritu cultural y artístico” de la región.

Adidas, por su parte, retiró las imágenes del diseño de sus redes sociales y emitió su propia disculpa pública, asegurando que “reconoce y valora la riqueza cultural de las comunidades indígenas de México y el significado de su herencia artesanal”. La compañía también reafirmó su compromiso de entablar un diálogo respetuoso con la comunidad zapoteca de Villa Hidalgo Yalálag, origen del diseño que inspiró las “Oaxaca Slip-On”, y manifestó estar dispuesta a “reparar el daño” causado.
Este caso confirma que en la moda, la inspiración sin colaboración real puede convertirse en una apropiación cultural con consecuencias legales, económicas y simbólicas. Ahora, el desafío para Adidas y Willy Chavarría será demostrar que sus disculpas públicas no son solo una gestión de crisis, sino el inicio de un modelo de trabajo en el que las comunidades no solo sean inspiración, sino socias creativas y beneficiarias directas de su propio legado cultural.


