En la actualidad, Chanel es la Maison más antigua que sigue activa haciendo alta costura desde hace 110 años. Esta mañana, el desfile de alta costura primavera-verano 2025, diseñado por el estudio interno y presentado en el Grand Palais de París, celebra una renovación eterna que ha sido el corazón de la marca desde que Gabrielle Chanel la fundó en 1915. Una renovación que cada vez se siente más fresca, atrevida y juvenil.
Chanel celebra 110 años de alta costura con su desfile primavera-verano 2025
La nueva colección Chanel alta costura primavera-verano 2025 es un homenaje a la capacidad de renovación de la Maison.
Acompañada de celebridades como Dua Lipa y Kylie Jenner, para quien fue su primer desfile Chanel, la maison reveló una escenografía de puentes curvos y elevados que evocan la idea del movimiento infinito. Las modelos subían, bajaban y daban vueltas en un circuito que sugería repetición en un orden de siluetas que iba del día a la noche; desde una sinfonía de color a un régimen de blanco y negro.

La primera salida, un chaleco multicolor pastel con una minifalda, marcó el tono de una divertida historia de color con tonos brillantes en color block y sutiles degradados. El ritmo solar fue pautado por un traje amarillo con rosa y un vestido dorado, seguido por un vestido lila tableado, un traje de tweed blanco y negro pintado y bordado, y un abrigo rosa anaranjado sobre un vestido de jacquard morado.

Llegó el atardecer y los tonos pastel en amarillo, azul y verde se conjugaron con negro y bordados metálicos para llevarnos a una historia de una noche estrellada que fue abierta por una espectacular capa de tafetán azul periwinkle. En esta segunda mitad de la colección, la maestría de la alta costura es expresada en todo su esplendor, con exquisitos bordados de lentejuelas, cuentas, efectos de plumas y delicadas flores.

La alta costura de la Maison se trata de la tradición y la excelencia artesanal de sus talleres, aplicada a la moda actual. El look nupcial de cierre, la tradicional mariée, muestra un estilo rocker fuera de lo común, pero muy Chanel: una chaqueta corta con bordes en seda blanca y toda recubierta con lentejuelas plateadas, una falda plisada con sutiles plumas bordadas y un tocado de camelias de tela del cual cae el velo.


