Pocas son las marcas que llegan a llamarse centenarias, pero son únicas las que llegan a celebrar un bicentenario y medio. Este es el caso de Birkenstock, las chanclas y zuecos de toda la vida (y con mucha razón), que tus abuelos, papás y ahora tú usas cada vez que puedes. Su larga historia de tradición es el resultado de su diseño único, su constante innovación, y el compromiso por la excelencia.
¿Sabías que las Birkenstock tienen 250 años?
Estas chanclas y zuecos Birkenstock celebran dos siglos y medio de historia. Descubre qué ha hecho que esta marca tenga 250 años.
Todo comenzó en 1774 como un pequeño taller artesanal en Alemania, y en los últimos dos siglos y medio se ha convertido en un referente en todo el mundo de comodidad y calidad al caminar. La marca ha resistido la prueba del tiempo gracias a su constante evolución; desde 1896, Konrad Birkenstock introdujo la primera plantilla anatómica, revolucionando el diseño del calzado ortopédico.

Innovación
Recordemos que las Birkenstock que tanto amamos, son originalmente calzado ortopédico (por eso son tan cómodas). Esta innovación en la plantilla mejoró la salud y el bienestar de los pies de las personas, y también estableció el estándar para el futuro de la industria de la moda y el calzado. El longevo éxito de la marca se basa en la consistencia, la vanguardia y el respeto por sus clientes.

Diseño
En 1964 fue presentada la sandalia Madrid, con silueta tipo slide con una tira frontal, que marcó un antes y un después con su plantilla moldeada y diseño estético, pero siempre con la combinación de soporte y confort. Casi una década después, en 1973, nació el icónico modelo Arizona, con sus dos tiras con habillas, que rápidamente se convirtieron sandalias clásicas en el closet de hombres y mujeres.

Sostenibilidad
Gracias a su durabilidad, las Birkenstock son sostenibles por naturaleza, pero la marca refuerza este compromiso con el medioambiente y la responsabilidad social, adoptando prácticas de producción ecológicas y materiales sostenibles. Este enfoque sostenible es una extensión orgánica de los valores fundamentales de la compañía: calidad, durabilidad y respeto por la naturaleza.


