Después del brazalete que replicaba una cinta adhesiva transparente ancha, presentado en la colección de prêt-à-porter otoño 2024, Balenciaga vuelve a causar indignación entre los ortodoxos de la moda con un accesorio presentado en su última colección de alta costura otoño 2024. Se trata del “Raver Used Bracelet”, que imita una pulsera de acceso a un festival desgastada por el tiempo.
Balenciaga desafía la alta costura con su pulsera desgastada de festival
La nueva colección de alta costura de Balenciaga propone una pulsera bordada y desgastada como un viejo acceso a un festival.
Este irreverente accesorio de Balenciaga con efecto envejecido está bordado a mano y se ajusta con una pieza de plata. El brazalete ya está disponible con cita previa de alta costura por el increíble valor de 3,500 euros (unos $67,500 pesos mexicanos), y también existe una segunda variación con hilo metálico por 4,500 euros (unos $86,700 pesos mexicanos). Sí, Demna lo ha hecho de nuevo.

Como dictan los estatutos de la alta costura, las pulseras son fabricadas en Francia y bordadas a mano con técnicas artesanales del archivo del taller Lesage que datan de 1850; como punto de semillas, trabajo de hilo estirado, punto de Boulogne, punto de raso, punto de tallo y punto de cadeneta delante y detrás. Estos tipos de bordado crean una textura que hace que cada pieza sea única.

Además de la maestría del savoir-faire necesario para crear esta pulsera bordada, el proceso de envejecimiento de la pieza requiere las habilidades de un artista para darle un efecto desgastado sin dañar la pieza. El proceso de fabricación del “Raver Used Bracelet” requiere un día entero de trabajo para cada pieza. Las pulseras son ajustables y están disponible en tres colores: rosa, negro y azul.
El brazalete está hecho de algodón y poliéster, un material sintético que no es común en la alta costura por sus altos estándares de calidad, y su cierre de plata de ley tampoco se cataloga como alta joyería, pues debería ser de platino con diamantes. Esta pieza es otro intento de Demna por “memificar” a Balenciaga con piezas irreverentes, de aspecto mundano, pero artesanía de lujo.


