Cada inicio de año, se acumulan los buenos propósitos… que suelen desaparecer antes de que termine enero. ¿La causa? No es la falta de voluntad, sino un método incorrecto. Para Jay Shetty, con mucha frecuencia intentamos cambiarlo todo de golpe. Este antiguo monje, que vivió casi tres años en un monasterio hindú, ha construido una visión del bienestar basada en la progresividad, la disciplina suave y el equilibrio.
Cómo mantener tus propósitos de año nuevo en 3 simples pasos
Si tus buenos propósitos nunca han durado más de unas semanas, tal vez no sea culpa tuya. Según un coach de desarrollo personal, todo depende de la forma de pensar y de establecer tus objetivos.
Hoy en día, como autor y conferencista seguido por muchos, comparte sus enseñanzas en el podcast “On Purpose with Jay Shetty”. Su conclusión es clara: el problema no son las resoluciones, sino la forma en que intentas aplicarlas.

1. Centrarse en lo que hay que aprender
Una vez fijado el objetivo, la verdadera pregunta no es qué hacer, sino qué aprender. ¿Qué habilidades desarrollar? ¿Qué hábitos ajustar? ¿Qué obstáculos superar? Querer cambiar sin identificar el camino raramente te lleva lejos. Según el profesional, una resolución funciona mejor cuando va acompañada de un verdadero trabajo de aprendizaje concreto y progresivo.

2. Fijar reglas… y sus excepciones
Si fracasas muchas veces, es también porque aceptas con facilidad lo que te aleja de tus prioridades. De ahí la importancia de decidir por adelantado lo que es negociable y lo que no lo es. Reservar un espacio para el deporte, rechazar ciertas invitaciones, proteger tu tiempo: estas sencillas reglas evitan la confusión y hacen que los objetivos sean más sólidos.

3. Dividir el plan de acción
Un objetivo solo es alcanzable si se divide en etapas muy precisas. No se trata de una intención vaga, sino de una serie de acciones concretas y realizables de inmediato. ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Con quién? ¿Por qué? Cuanto más detallado sea el plan, más fácil será seguirlo. Y, sobre todo, más ganas tendrás de pasar a la acción.

