Salimos de Ciudad de México rumbo a Tijuana, al llegar no pudimos desviar la mirada de una tropa enorme de Volvo EX30 en los clásicos negro y blanco, un gris de lo más elegante, el trendy baby blue y un tono amarillo muy hot. La carretera nos esperaba y por duplas elegimos una camioneta; si escoger el color ya era difícil, elegir entre los tres modelos (Core, Plus y Ultra) lo fue todavía más. Ahora sí, a ajustar los espejos y subirle todo el volumen a “Guess” de Billie Eilish y Charli XCX.
Así fue nuestro roadtrip a Valle de Guadalupe para probar la Volvo EX30
Te contamos cómo fue nuestra experiencia manejando la Volvo EX30 en un roadtrip a Valle de Guadalupe.
El equipo nos dio la mejor atención para explicarnos las funciones de esta camioneta eléctrica, pero siendo honestos, ya es mega intuitiva. Con la pantalla integral puedes controlar todo: ajustar retrovisores, abrir la guantera, activar la asistencia de permanencia en el carril (para quienes nos vamos chuecxs), sensor de lluvia… lo que más me encantó es que hay espacio perfecto para poner tu bolsa en medio (no más estirarte para alcanzar algo) más pensado en el usuario no se puede. Y si por afuera se ve como un sueño futurista, la mayoría de los interiores, están hechos de materiales sostenibles como plásticos y textiles reciclados.

Llegamos a Ensenada y con la recomendación de Anthony Bourdain, hicimos brunch en el legendario restaurante de mariscos Sabina. Una vez más tocamos carretera hasta llegar al oasis en el desierto que es Valle de Guadalupe, ahí nos esperaba nuestro hotel. Imagina estar rodeada de viñedos y que te den la bienvenida con una copa de vino de la casa, blanco y frío en medio del desierto, llegamos a El Cielo. Sus villas con jacuzzi, diseño minimalista y el mejor escenario natural de fondo nos enamoró y nos dejó con ganas de nunca salir.

Y si de comida se trataba, fuimos a LOS lugares. Bajo la mano del chef Adolfo Torres, Bura se convirtió en el escenario perfecto. Imagínate comer el mejor ceviche en una terraza frente al Océano Pacífico mientras el sol está bajando, recomiendo no saltarte esta etapa. Aquí, Volvo nos impactó con la presentación de la camioneta que acabábamos de manejar y aunque no soy experta en coches, salí sabiendo más que mi hermano. Aprendimos que de la familia Volvo, la EX30 está diseñada para dejar la menor huella de carbono; puede tener sensores de estacionamiento, calefacción de asientos, cámara 360 e internet 5G; además me encantó saber que tiene una app con la que puedes tener control a distancia (ya no hay que apanicarse si olvidas la llave). Si te preguntas el precio, sin problema le hace competencia a vehículos eléctricos de otras marcas, pero esta tiene lo mejor de lo mejor.

Todavía no termina el día. El mejor plan para cenar está en Fauna, con uno de los más ricos ostiones, brócolis asados y pescados que he probado, la cocina está a la vista y con el desierto de fondo complementa una experiencia visual única.

Para ir cerrando nuestra hermosa experiencia en la Baja, visitamos Olibaja e hicimos una cata de aceite de oliva justo en medio del campo donde se produce el mejor aceite de México. Eso solo nos abrió el estómago y en Ensenada comimos en La Morocha y puedo decir que wow de lugar, ceviches frescos, pescados al carbón y unos postres que saben a cielo.

Volvo no defraudó cuando dijo que esta SUV compacta tendría lo mejor de todos los mundos: tecnología, seguridad, comodidad, sostenibilidad, diseño y lujo. Nos despedimos de la EX30, pero no para siempre, porque después de manejarla y sentir que vas flotando en la nave espacial más cómoda y segura, ya no puedes volver. Ya voy por la mía, pero ¡en qué color!


