La marca de perfumería de nicho llega al barrio de Aoyama con un espacio de tres pisos firmado por Esrawe + Cadena, donde la contención japonesa y la artesanía mexicana conversan a través del aroma.
Xinú llega a Tokio con una tienda en Aoyama que conecta a México y Japón
La firma de perfumería de nicho mexicana cruza el pacífico en su primera expansión internacional.
Xinú, que significa “nariz” en otomí, nació en México hace una década como una celebración al olfato, el sentido por el que todo empieza. Ahora, la firma empieza una nueva etapa con esta primera expansión internacional.
La elección de Tokio como su primer mercado fuera de las Américas no es casual; de hecho, hace todo el sentido. México y Japón son dos culturas que veneran el alma del oficio y comparten la comprensión al detalle, el respeto por los materiales naturales y el entendimiento de que lo simple puede ser profundo. En este nuevo espacio ubicado en 3-chōme-14-6 Kitaaoyama, una estética no se impone sobre la otra, sino que conviven entre sí con las emociones como punto de partida.
La tienda ocupa un pequeño edificio de concreto diseñado por Satoshi Hirano Studio en una tranquila calle de Aoyama. Una “X” en la calle marca el punto exacto en donde se encuentran dos mundos, la cual también es reinterpretada por artistas urbanos directamente sobre la fachada de concreto en bruto del edificio. Este mural es un gesto de respeto a la cultura callejera contemporánea de Tokio y el anuncio de la llegada de Xinú a la capital nipona.

Dentro, vigas de madera negra se entrecruzan y articulan el espacio en donde la luz, la sombra y el aroma guían un recorrido de descubrimiento sensorial de tres actos.

El primer piso es un descubrimiento al universo olfativo de Xinú a través de sus perfumes y su relación con la piel. Al subir, la atmósfera cambia drásticamente para transportarte a Xinú Haven, que desplaza el enfoque de la fragancia personal hacia la conexión entre el aroma y el espacio físico.

El último piso se convierte en un portal que transporta a los visitantes hasta los ecosistemas vibrantes y crudos de las Américas a través de un espacio diseñado bajo el espíritu de un museo contemporáneo de historia natural con una curaduría de objetos encontrados, collages artísticos, especímenes botánicos y materias primas. El corazón de Xinú.

El concepto y la experiencia estuvieron a cargo del estudio multidisciplinario Esrawe + Cadena, quienes hicieron la dirección creativa con colaboradores como Cazadora, Mr. Finch, Pablo Reyes y la artista Hiroko Shiratori.
