Hay colores de pelo que siguen una tendencia y otros que se convierten en parte de la identidad de una persona. Para Lindsay Lohan, el rojo siempre ha pertenecido a la segunda categoría. Por eso bastó que publicara una serie de fotografías con el cabello cobrizo, largo y peinado en ondas suaves para que Internet sintiera que una de las pelirrojas más icónicas de la cultura pop finalmente estaba de regreso.
Lindsay Lohan revive su era pelirroja en pleno efecto Sadie Sink
Lindsay Lohan recupera su look pelirrojo mientras el efecto Sadie Sink convierte el pelo rojo en la tendencia de la Gen Z.
La actriz acompañó las imágenes únicamente con un corazón rojo. Su hairstylist, Danielle Priano, explicó que el look fue pensado como una versión moderna de la Lindsay de The Parent Trap: nostálgica, pero más pulida y actual. Sin embargo, los tags al fabricante Rob Pickens y a la firma What Wigs sugieren que la transformación probablemente fue obra de una peluca y no de una visita definitiva al colorista. Aun así, el efecto fue exactamente el mismo: reconectarnos inmediatamente con Hallie Parker, Cady Heron y la época en la que el cabello rojo era inseparable de la imagen de Lohan.
El efecto Sadie Sink está cambiando el color de pelo de la Gen Z
El momento no podría ser más oportuno. Mientras Lindsay recupera simbólicamente su color original, Sadie Sink se ha convertido en el nuevo referente pelirrojo de Hollywood. Las búsquedas de “Sadie Sink hair color” aumentaron 5000% desde 2025 y los coloristas reportan cada vez más clientas jóvenes pidiendo tonos rojos, cobrizos, cherry y auburn en lugar del clásico rubio.

La explicación va más allá de copiar a una celebridad. En un ecosistema digital donde los mismos rubios, balayages y ondas parecen repetirse en cada feed, el rojo ofrece una diferencia inmediata. El cabello de Sink no se percibe como una transformación excesivamente producida: cambia bajo la luz, oscila entre ginger, cobre y auburn, y se siente mucho más personal que perfecto.

No es la única. Joey King recientemente pasó al strawberry blonde, mientras que figuras como Keke Palmer, Emma Roberts y Megan Thee Stallion ya habían anticipado esta nueva era cobriza. Para el verano de 2026, las versiones más visibles son menos anaranjadas y más sofisticadas: sienas profundos, cobres rosados y rojos mezclados con bases castañas.

Lindsay quizá no volvió definitivamente al rojo, pero sí recordó algo importante: algunas celebridades no llevan un color de pelo; prácticamente lo poseen.

