Siempre he tenido cierto interés por la perfumería y la memoria olfativa, pero desde hace un par de años, he tenido la fortuna de conocer a grandes maestros perfumistas que me han adentrado en su fascinante proceso creativo. Es una profesión única en la intersección entre alquimista y poeta, que, usando pócimas y palabras, logra crear nuevos olores que evocaran recuerdos eternos.
¿Qué es un perfume “animal”? Cómo reconocer un olor sin crueldad
Descubre de dónde viene el olor "animal" y por qué se usa este adjetivo en perfumería.
Este poeta que trabaja con su nariz tiene un vocabulario muy amplio, y a veces usa palabras un tanto inesperadas… como describir un perfume como “animal”. La primera vez que escuché esto, simplemente asentí con una risa y seguí escuchando al perfumista, pero para que esto no te suceda jamás, te explicamos que significa este peculiar término. Te adelantamos que no implica crueldad animal.

¿Qué es una fragancia animal?
En el vocabulario de la perfumería, una fragancia animal se refiere a olores muy sensuales. Pero no significa necesariamente utilizar ingredientes de origen animal, algo que ahora ya es bastante raro. Sin embargo, las materias primas provenientes de animales han estado vinculadas a la perfumería desde hace siglos. Los cuatro ingredientes principales de las notas animales son el ámbar, almizcle, algalia y castóreo.

¿Cuáles son las notas animales?
En perfumería, decir “animal” se utiliza para describir un olor muy fuerte con facetas de cuero, pelo e incluso, matices fecales (no es broma). El término también se utiliza para fragancias que evocan olores corporales humanos, como la transpiración. Básicamente, son perfumes que huelen a algo atrevido, como a cama después de una noche salvaje.

¿Qué es un ingrediente animal?
Antes, los ingredientes de origen animal se utilizaban para mejorar la permanencia de la fragancia; para darle estela, carácter y profundidad. En realidad, aún no existe una ley que prohíba el uso de estos materiales de origen animal, pero las marcas comerciales de perfumes han dejado de emplearlas poco a poco debido a su alto precio y por razones éticas, optando por alternativas sintéticas de la misma calidad.


