
#1 Hidrata tus manos antes de tocar tus chinos
La fricción y estática son sus peores enemigas, y aunque no podrás deshacerte de ellas del todo (porque son fenómenos naturales), existen trucos que te ayudarán a minimizarlas. Lo ideal sería no tocar el pelo en general, pero si necesitas hacerlo, aplica un pequeña cantidad de crema o un acondicionador sin enjuague en tus manos para evitar crear fricción e hidratar tus rizos. ¡Jamás lo toques con las manos secas!
Curl Leave-In Conditioner de Livingproof Los cepillos solo empeorarán la estática, esto ya lo sabemos. Es por eso que los peines son mejores, pero antes de que corras a la tienda por uno, lo siguiente es importante: no todos son hechos iguales. La mayoría están fabricados de plástico con base en un molde, por lo cual es común que tengan irregularidades entre los “dientes” y esto lastime la fibra capilar y cause orzuela. Los peines de madera o resinas orgánicas son mucho mejores para el pelo chino.

Los rizos responden mejor a productos que no requieren de mucha manipulación con las manos. Primero, identifica el tipo de chino que tienes y cuáles son sus necesidades. Un buen producto tendrá fijación flexible y no los dejará duros, al mismo tiempo que los hidratará y les permitirá mantener su forma. De lo contrario, podrías promover fragilidad y roturas.

Crema Moldeadora de Rizos de Moroccanoil

