Si ya viste La Sustancia, seguramente sabes que tanto Margaret Qualley como Demi Moore tuvieron que usar prostéticos para darle vida a sus respectivos personajes y lamentablemente, sus rostros sufrieron las consecuencias. En una entrevista reciente al podcast Happy Sad Confused, Qualley reveló que para el final de la filmación, su cara se veía tan mal que ya ni siquiera podía salir en la cámara.
Margaret Qualley dice que los prostéticos de La Sustancia arruinaron su cara
Margaret Qualley revela que las transformaciones físicas que sufrió para su papel en La Sustancia fueron tan extremas que, al final de la película, su rostro ya no podía ser filmado debió al acné que le provocó usar prostéticos.
Incluso reveló que tuvieron que evitar su rostro en los créditos iniciales porque se veía muy mal. “Al final, cuando están filmando bajo mi falda en los créditos iniciales, con las palmas alrededor y todas esas lentes largas desde abajo; eso es solo porque mi cara estaba tan destrozada para ese momento que ya no podían, como, filmar mi rostro.

La actriz también compartió que inmediatamente después de terminar de grabar La Sustancia, comenzó a filmar Kinds of Kindness, la película en donde da vida a Vivian, Martha, Ruth y Rebecca. Uno de estos personajes tiene acné y ese acné fue el que le provocaron los prostéticos de La Sustancia. “… estoy interpretando todos estos personajes diferentes, y para uno de ellos vamos a usar todo mi acné loco de los prostéticos”. La actriz que también es embajadora de Chanel comentó que su problema de acné duró un año.

Por otro lado, su coprotagonista, Demi Moore comentó que durante la filmación de la película nominada al Oscar, debía pasar alrededor de seis horas sentada en una silla para que los encargados del maquillaje pudieran convertirla en el “monstruo” adicto a la sustancia.
En caso de que aún no hayas visto la película, aquí te dejo un breve resumen de qué va, pero no dejes de verla porque en esta temporada de premios está nominada en varias categorías. En este filme de horror corporal, Demi Moore interpreta a Elisabeth Sparkle, una estrella de Hollywood en declive que, para sentirse joven y continuar trabajando, toma una sustancia que la transforma en Sue, una versión más joven interpretada por Margaret Qualley. La historia da un giro inesperado cuando se revela que el consumo de la sustancia tiene reglas, las cuales el personaje de Moore no sigue.

