El éxito del señor Louis Vuitton y su marca homónima de baúles y equipaje, fundada en París en 1854, fue en gran parte gracias a los avances de la revolución industrial que permitieron al hombre viajar más lejos y más rápido, primero en tren, después en automóvil, y luego en avión. El transporte es el núcleo de la Maison, por lo que resulta una simbiosis natural asociarse con deportes de motor como la Fórmula 1.
Louis Vuitton es el nuevo patrocinador de la Fórmula 1
La competición automovilística celebra su 75 aniversario con una asociación con Louis Vuitton para crear los baúles de los trofeos.
La competencia de automovilismo internacional más prestigiosa y popular ahora es patrocinada por la marca de lujo número uno en el mundo. El rol de Louis Vuitton en el deporte de motor incluye el patrocinio del título de las carreras clave (empezando en marzo en Australia), la señalización de la pista y visibilidad durante las ceremonias de premiación, como proveedor exclusivo de los baúles para los trofeos.

Si bien no es la primera vez que Louis Vuitton colabora con la Fórmula 1, esta es su asociación más importante hasta la fecha. El 13 de marzo, el primer día de Gran Premio de Melbourne 2025, Louis Vuitton se unirá a la F1 para una asociación de diez años. La marca proporcionará los baúles a medida para los trofeos que tendrán colores especiales que lo identifican a las carreras regionales en las que se distribuirá.

“Es una especie de metáfora del viaje, porque la Fórmula 1 es como un circo ambulante que cada quince días aparece aquí y allá por todo el mundo”, dijo Pietro Beccari, director ejecutivo de Louis Vuitton, al medio WWD. “Si visitas un garaje de Fórmula 1, verás que parece un atelier de baúles porque es tan limpio, tan silencioso, con gente concentrada y pendiente de cada detalle, y esa es nuestra pasión”.
Esta asociación con el deporte de élite forma parte de la estrategia de Beccari en convertir a Louis Vuitton en una “marca cultural” más allá que una marca de lujo. Esto puede verse desde el nombramiento de Pharrell Williams como director creativo masculino y sus diversas afiliaciones artísticas y de entretenimiento, además de proyectos como el próximo hotel en Champs-Élysées o sus chocolaterías.


