Apenas hace un par de días, Kim Kardashian y Pete Davidson hicieron su debut vez en una red carpet. La pareja asistió a la cena de gala organizada por la Casa Blanca y ahora, vuelven a robar miradas al desfilar juntos en el evento más importante de la moda: la gala del Met.
Kim tuvo que bajar 7 kilos para usar el vestido de Marylin Monroe en la Met Gala
Kim Kardashian deslumbra en la red carpet del Met en un vestido que le perteneció a Marylin Monroe.
A diferencia del año pasado, que la empresaria protagonizó memes por usar un look negro de Balenciaga que la cubría por completo, en esta ocasión, Kim optó por diseño que no solo dejaba su rostro al descubierto sino que también acentuaba sus curvas. Mientras que su novio, lució elegante en un traje firmado por Dior.
Kim lució un vestido de archivo de Jean Louis que originalmente le perteneció a Marylin Monroe y que tomó prestado del museo Ripley en Florida. La actriz estadounidense lo usó hace 60 años en una recaudación de fondos en el Madison Square Garden en donde le cantó las mañanitas al entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy.
El diseño presenta aplicaciones bordadas y tiene un fit súper ajustado, por lo que la empresaria tuvo que perder siete kilos en tres semanas para poder sacarlo del museo y poder usarlo.

Según confesó en una entrevista, lleva tres semanas sin comer carbohidratos ni azucares con tal de poder caber en el vestido. Su novio, Pete Davidson todo el tiempo estuvo a su lado cuidando que no se cayera pues apenas y podía caminar y ni hablemos de subir las escaleras del Met.

En la edición anterior del Met Gala, Kim y Pete todavía no eran novios y cada quien desfiló por su parte. Para la ocasión, ella usó un jumpsuit con mascara de Balenciaga que apenas y le permitía ver.

El comediante llevó un vestido negro a juego con un saco blanco de Thom Browne. La estralla de Saturday Night Live aprovechó la ocasión para rendirle tributo a su papá, que falleció durante los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Davidson usó granates, la piedra natal de su padre, en forma de un collar antiguo de Fred Leighton y prendedores de solapa personalizados que parecían flotar.


