Si alguna vez viste una chamarra con bandera de Noruega y asumiste que provenía de algún lugar cercano al Círculo Polar Ártico, la confusión es comprensible. Napapijri construyó todo un universo alrededor de la exploración del norte, pero en realidad nació al pie del Mont Blanc, en Italia. Ahora, casi cuatro décadas después, la marca llega oficialmente a México.
La marca italiana que convirtió el anorak en objeto de culto llega a México
Napapijri aterriza oficialmente en el país. Su mezcla de funcionalidad alpina y estilo urbano finalmente estará más cerca.
Su expansión contempla dos tiendas propias en la zona metropolitana de la Ciudad de México, ubicadas en Santa Fe y Satélite, además de nueve espacios shop-in-shop dentro de El Palacio de Hierro.
Napapijri abre un nuevo capítulo en México
La llegada sucede en un momento especialmente adecuado. El gorpcore borró hace tiempo la frontera entre el equipo pensado para la montaña y la ropa que usamos en la ciudad. Chamarras técnicas, fleeces, mochilas resistentes y prendas creadas para soportar el clima dejaron de pertenecer exclusivamente al mundo del senderismo para convertirse en elementos habituales del clóset contemporáneo.

Ese cruce entre aventura y vida cotidiana está presente en las imágenes de la marca: sus prendas aparecen entre picos nevados, embarcaciones, calles de Tokio y escenas urbanas. La exploración ya no se entiende solamente como llegar a un destino remoto, sino como una actitud que también puede existir dentro de la ciudad.

De las bolsas de expedición al uniforme urbano
Napapijri fue fundada en Aosta en 1987 y comenzó fabricando bolsas técnicas de viaje con Cotone Pronto Intervento, una lona de algodón encerado resistente al clima. Su nombre deriva del término finlandés relacionado con el Círculo Polar Ártico, mientras que la bandera noruega de su logo funciona como homenaje a los exploradores polares.

La marca amplió su universo con piezas como la chamarra Skidoo, presentada en 1990, y la Rainforest, lanzada en 1995. Sus siluetas tipo anorak, los bolsillos frontales y los códigos gráficos inspirados en las expediciones ayudaron a trasladar el lenguaje técnico del outdoor hacia la moda urbana.

Con su llegada a México, Napapijri no solo suma nuevos puntos de venta: también introduce una forma de vestir que entiende la funcionalidad como parte del estilo. Porque la próxima aventura puede comenzar en el Mont Blanc, pero también camino a cualquier lugar de la CDMX.
