Tom Ford, el hombre, quizá ya no esté al frente de la marca, pero la seducción sigue siendo parte esencial de su ADN. Bajo la dirección de Haider Ackermann, esa sensualidad continúa definiendo a la casa, y su colección Spring/Summer 2027, presentada en París, lo dejó más que claro.
Tom Ford SS27: la seducción vuelve a tomar el control
Haider Ackermann lleva la sensualidad de la maison un paso más allá con sastrería provocadora, cut-outs y una colección que demuestra que el sex appeal no necesita gritar.
En un espacio apenas iluminado, las modelos caminaron entre paredes cubiertas de espejos que multiplicaban tanto sus reflejos como los del resto del cast. Ackermann hizo que aparecieran en grupos y parejas, una decisión pensada para provocar “la sensación de que algo ha sucedido, o está a punto de suceder”, según explicó en las notas del desfile.
Algunos looks incluso aparecieron acompañados por una especie de contraparte, como el bodysuit de acabado líquido que Anok Yai combinó a mitad de la pasarela con un smoking jacket.
Los estampados y la ornamentación prácticamente desaparecieron de la colección —algo que tampoco era extraño durante la etapa de Tom Ford— porque aquí el verdadero drama estuvo en las siluetas.

Unos pantalones de vestir perfectamente confeccionados se volvieron mucho más provocadores al combinarse con un bustier de caucho moldeado. Escotes pronunciados, bodysuits recortados y prendas que dejaban entrever la piel convivieron con chaquetas y piezas de outerwear mucho más escultóricas.
Entre los momentos más impactantes estuvieron dos looks de noche en rojo intenso sobre Mariacarla Boscono y Alex Consani ambos ceñidos al cuerpo con una aparente facilidad.

También hubo trajes de baño envolventes y casi inexistentes, pero Ackermann exploró formas más discretas de erotismo. Una falda semitransparente, por ejemplo, revelaba lo suficiente a través de un panel trasero para dejar ver una tanga.
La colección proyectaba una seguridad silenciosa y, con ella, una sexualidad innegable. Como explicó el diseñador: “La sexualidad no necesita gritar” para hacerse notar.
Esta temporada parece existir una nueva fascinación por la sensualidad —algo que también vimos en Milán con Diesel y Ferragamo—, pero en Tom Ford el deseo estuvo precisamente en aquello que no se mostraba por completo.

“La seducción es el pilar sobre el que está construida esta casa”, explicó Ackermann en las notas del show. Esta vez, el diseñador quiso acercarla todavía más “al peligro”, explorando la tensión de un cuerpo que se revela sin necesariamente ofrecerse.
Este artículo fue publicado originalmente en ELLE US.
