Hay vintage y luego está tener a Grace Kelly como abuela. Alexandra de Hannover acaba de demostrar que uno de los archivos de moda más envidiables no pertenece necesariamente a una maison: puede estar guardado dentro del clóset familiar.
64 años después, la nieta de Grace Kelly recupera uno de sus vestidos más icónicos
Alexandra de Hannover abrió el archivo familiar para volver a usar un Givenchy que su abuela llevó en 1962.
La princesa de 27 años compartió una serie de fotografías usando un espectacular vestido amarillo dorado de Givenchy que perteneció a Grace Kelly, cubierto de bordados metálicos, cuentas y lentejuelas. “Yellow mood in archival Givenchy”, escribió Alexandra al publicar el look, confirmando que había recurrido directamente al guardarropa de su abuela.
Y no estamos hablando de cualquier pieza heredada. El vestido tiene 64 años de historia real.
El Givenchy que Grace Kelly llevó en 1962
Para encontrar la primera aparición del vestido hay que regresar a mayo de 1962. Grace Kelly y el príncipe Rainiero III viajaron a Atenas para las celebraciones alrededor de la boda de los futuros reyes Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia. Fue durante una de las galas previas al enlace cuando la princesa de Mónaco apareció con este diseño de Givenchy.

Grace lo llevó en clave completamente royal: guantes blancos largos, joyas de diamantes, el pelo recogido y una banda ceremonial. Alexandra, en cambio, hizo exactamente lo contrario. Dejó el cabello suelto, eligió joyería discreta y un pequeño bolso negro para que el vestido fuera el protagonista.
El resultado demuestra algo que probablemente Grace ya sabía: un gran vestido no necesita pertenecer a la temporada correcta para seguir funcionando.
De Grace Kelly a Alexandra de Hannover
El momento adquiere todavía más significado porque Alexandra acaba de comenzar un nuevo capítulo personal. Días antes de compartir las fotografías anunció su compromiso con Ben-Sylvester Strautmann, su pareja desde hace aproximadamente una década. Su anillo lleva un diamante amarillo de 4.8 quilates, curiosamente en la misma familia cromática que el Givenchy de su abuela.
Tampoco es la primera vez que Alexandra abre el archivo de Grace. Para las celebraciones del Día Nacional de Mónaco de 2024 recuperó un conjunto café que había pertenecido a su abuela.
Pero esta vez hay algo especialmente bonito en el gesto. En un momento en el que las celebridades compiten por conseguir las piezas más difíciles de los archivos de las grandes casas, Alexandra tiene acceso a uno mucho más personal. No está interpretando el estilo de Grace Kelly ni buscando una réplica: está dándole una segunda vida a la misma ropa que ella llevó hace seis décadas.
Y 64 años después, el Givenchy no parece una reliquia. Parece simplemente un vestido increíble.
