Pasar casi un año encerrados en casa cambió por completo nuestra perspectiva del mundo, incluyendo nuestra relación con la moda, llevándonos a priorizar el factor comodidad. Durante el confinamiento, el panorama no lucía muy alentador, los expertos en tendencias aseguraban que los pants habían llegado para quedarse y serían la prenda básica de la “nueva normalidad”.
Sastrería fluida: no usaremos pants para siempre, pero cortes cómodos sí
Los cómodos trajes sastre fluidos son la tendencia confirmada de la moda masculina que dominará por un buen tiempo las calles.
El futuro de la se veía tan incierto, que incluso Anna Wintour se dejó ver en pants (imagínate), pero citando al irreverente Karl Lagerfeld: “Los pants son un signo de derrota. Has perdido el control de tu vida y te has comprado unos pants”, ahora podemos decir que no nos dejamos derrotar por la pandemia y los pants; los trajes están de regreso, pero ahora en versión cómoda.
Como todo en la moda, la tendencia pandémica casera de los pants, sudaderas, tracksuits (y prácticamente cualquier prenda de tela afelpada de punto French Terry) alcanzó prematuramente un punto de saturación que ayudó a superarla rápidamente frente al regreso a la oficina y vida social, pero dejando huella en la preferencia por looks sofisticados y casuales.
Desde que comenzó el año, en la moda se comenzaron a apreciar señales de optimismo por volver a salir, las cuales fueron confirmadas en la semana de la moda masculina primavera/verano 2022, donde dominaron los trajes fluidos y deconstruidos, con cortes holgados oversized, confeccionados sin forro en telas suaves de calidad, como lana, lino y seda.
El triunfo de los trajes fluidos es una tendencia confirmada, pero tiene dos pilares para dominarla: corte y estilismo. No importa si los pantalones son largos o cortos, pero entre más anchos, mejor; usa el saco (puntos extra si es cruzado) para dar estructura en los hombros, y conjúgalo con algo informal inesperado, como una tank top, sandalias o el torso desnudo… ups.

