Hay prendas que necesitan un logo para ser reconocibles y después está Pucci. Basta una combinación de rosa, naranja, morado y curvas psicodélicas para identificarlo a metros de distancia. Y después de años en los que el lujo silencioso nos convenció de vestir en beige, gris y negro, quizá no sorprenda que queramos volver a hacer exactamente lo contrario.
Pucci vuelve a ser el uniforme de las celebrities (y los 2000 tienen la culpa)
Los estampados de Emilio Pucci están de regreso. Hailey Bieber, Karol G y más celebrities confirman el revival más colorido de 2026.
Hailey Bieber lo lleva en bikini, Jennifer Lopez en sets estampados, Karol G apuesta por sus característicos rosas y Margot Robbie ha recuperado esa energía de jet set que siempre acompañó a la casa italiana. Paris Hilton, por supuesto, juega en otra categoría: ella ya llevaba Pucci cuando el Y2K estaba sucediendo y recientemente volvió a ponerse uno de sus estampados psicodélicos.
No es simplemente nostalgia. Pucci vuelve a sentirse cool porque la manera en la que queremos vestir también está cambiando.
Del jet set de los 60 al guardarropa Y2K
Emilio Pucci abrió su primera boutique en Capri en 1950 y para los años sesenta sus estampados geométricos y saturados ya se habían convertido en sinónimo de vacaciones italianas, glamour y una forma mucho menos seria de entender el lujo. Décadas después ocurrió algo curioso: los 2000 volvieron a apropiarse de ese lenguaje.

Jennifer Lopez, Nicole Richie y Lindsay Lohan estuvieron entre las mujeres que llevaron sus diseños durante aquella década, mientras tops ajustados, minivestidos y estampados caleidoscópicos hicieron que la estética Pucci terminara infiltrándose prácticamente en todo el trend Y2K.

Por eso su regreso actual se siente doblemente nostálgico: estamos recuperando una estética de los 2000 que, en realidad, ya estaba recuperando los años sesenta.

¿Por qué todos quieren vestir Pucci otra vez?
Parte de la respuesta está en Camille Miceli, directora artística de la casa desde 2021. En lugar de borrar el archivo para modernizar Pucci, Miceli entendió que precisamente ahí estaba su mayor ventaja. Para Primavera 2026 mezcló estampados históricos con nuevas versiones, recuperando vestidos foulard, pareos, jersey líquido y el icónico print Marmo bajo una mirada más relajada y sensual.

Pero también hay algo mucho más grande sucediendo. Después del dominio del quiet luxury, vestir llamativamente vuelve a sentirse divertido. Los estampados que hace algunos años podían parecer excesivos ahora funcionan como antídoto contra guardarropas demasiado perfectos.

Y quizá ahí esté el secreto del nuevo momento Pucci: nunca intentó ser discreto. Mientras otras marcas aprendían a susurrar, Pucci siguió hablando en rosa, naranja, turquesa y morado. Ahora somos nosotros quienes volvemos a querer escucharlo.

